Paula Vidal, tras las prácticas en Vilanopó: “Ahora tengo mucho más claro que quiero ser enfermera”

Paula Vidal, alumna de 4º de Enfermería de la Escuela de Ribera Povisa, ha pasado el último cuatrimestre en el hospital de Vinalopó realizando sus prácticas clínicas. Una vez finalizada su estancia, nos habla de lo aprendido durante esta etapa, siendo una de las primeras estudiantes de la Escuela en poder vivir esta experiencia en uno de los hospitales del Grupo Ribera.

¿Qué te llevó a probar esta experiencia?

Yo quería irme este año de Erasmus, pero el destino que yo quería se canceló por culpa de la pandemia, así que cuando me dieron la oportunidad de ir a Elche al Hospital de Vinalopó no me lo pensé dos veces; decidí irme. En una reunión, los profes nos dieron tres opciones a elegir: el hospital de Torrejón, el de Vinalopó o Polusa. También nos contaron que si queríamos ir el Grupo Ribera nos daba una ayuda económica. Como yo ya tenía claro que quería hacer una experiencia fuera de Galicia, en menos de una semana arreglé todo para irme a Elche y a principios de septiembre ya estaba allí.

¿Qué es lo que más destacarías del hospital de Vinalopó?

Lo que más me sorprendió es que allí desde el primer día me trataron como a una más, haciendo turnos en condiciones reales, y eso ha sido muy positivo. Al llegar me asignaron una enfermera y ella fue quien estuvo conmigo en todo momento. Estaba con todo el personal, comíamos juntos, hacíamos los descansos juntos… Eso me enseñó a ser muy independiente, no me sentía una alumna, sino una enfermera como otra cualquiera.

¿Te animaron tus profesores a ir?

Sí, ellos me dijeron que era una oportunidad única de conocer otros hospitales, otras formas de trabajar… Y así fue, porque allí tuve muchísima libertad para decidir en qué servicio quería estar, qué cosas quería aprender… Tuve la oportunidad de rotar en tres servicios: Medicina Interna, Hospital de Día y Urgencias, que fue el que más me gustó de los tres.

 

¿Qué te ha aportado esta experiencia profesionalmente?

Estar en Vinalopó cambió lo que yo pensaba de la Enfermería, porque la viví más de cerca que nunca, nunca me había sentido con tanta responsabilidad. Ahora tengo mucho más claro que quiero ser enfermera, que esto es lo que realmente me llena. Aunque ya sabía que me quería dedicar al trabajo en Urgencias, allí me di cuenta de que me apasiona este servicio. Ya no tengo dudas, quiero seguir formándome en este ámbito, hacer un máster, cursos… si hubiera una especialidad de EIR en Urgencias iría de cabeza a por ella.

¿Tuviste la oportunidad de conocer gente diferente?

Sí, aparte de que hice mucha piña con el resto de personal del hospital, pude conocer a muchos otros estudiantes que estaban haciendo las prácticas como yo e hicimos mucho grupo, pasábamos mucho tiempo juntos. En ningún momento me sentí sola. Además, también haces contactos a nivel profesional, porque tienes un contacto real con los médicos, técnicos, enfermeras… En Vinalopó hay muy buen ambiente, son todos muy jóvenes y tienen muy buena relación entre ellos.

 

¿Qué cosas nuevas has podido poner en práctica?

Muchas. Ha sido la primera vez que hago noches y turnos completos, por ejemplo. Pude poner sondas, me dejaron hacer suturas… hubo muchas cosas que aunque yo ya hubiera estudiado y visto hacer, nunca había puesto en práctica. También estuve en el Hospital de Día, que es un servicio que yo no conocía.

 

¿Contaste con el apoyo de la Escuela mientras estabas fuera?

Sí, los profes mantuvieron el contacto conmigo en todo momento. Me llamaban para saber qué tal iba todo, me ayudaban… Cada mes me pasaban las notas que nos había puesto nuestro tutor de prácticas para así poder evolucionar con el feedback de la persona que más tiempo pasaba conmigo. Tenía contacto con la Escuela siempre, pero, a la vez, tuve mucha libertad a la hora de hacer las prácticas.

 

¿Qué crees que aporta esta oportunidad a los futuros alumnos de la Escuela?

Creo que es algo fantástico para toda la Escuela, porque te permiten vivir en primera persona cómo se trabaja en otros hospitales y hacer contacto con un montón de gente sin dejar de ser alumno de la Universidad de Vigo. La Escuela sigue teniendo contacto contigo y te dan muchas facilidades en caso de que sigas teniendo alguna asignatura, porque puedes seguir teniendo clases online, incluso te aplazan los exámenes en caso de que no puedas acudir.

¿Te ha hecho cambiar a nivel personal?

Sí. Allí te sientes más libre, más independiente, pero también te obliga a hacerte mucho más responsable, tienes que demostrar que sabes hacer las cosas bien. Crecí muchísimo tanto a nivel personal como profesional.

¿Volverías a escoger el hospital de Vinalopó?

Sí, no me arrepiento de nada, lo volvería a escoger mil veces más. Haber hecho prácticas en un lugar tan diferente me ha hecho crecer muchísimo como enfermera. Aquí, en Povisa, los profesores nos cuidan mucho, y eso se agradece, claro, pero cuando llegas allí te enfrentas a la vida real. Llegas sola a un hospital nuevo y tienes que buscarte las castañas, mientras que en Vigo siempre vas a conocer a alguien, siempre tienes a una persona para ayudarte, allí todo es nuevo. Además de todo eso, el clima en Elche es maravilloso, ¡eso se agradece un montón!